Archivo de la categoría: Poesía

Esbozo para un poema sobrio

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Hace un tiempo encontré, no recuerdo dónde, un poema de Charles Cros titulado, creo, Beau corps.

Me rondaba la cabeza hacer una traducción en verso, cercar el significado por las palabras, acorralarlo. Un ejercicio de estilo.

La versificación es deficiente. He transformado en endecasílabos el poema, escrito en octosílabos, y en ocasiones no he respetado las reglas mínimas de la métrica española. Un ejercicio de (no) estilo.

Por un momento, se me ocurrió comparar a Charles Cros con Felisberto Hernández. Un ejercicio de estilo.

Pd: No sé publicar en wordpress.

Beau corps, mais mauvais caractère.
Elle ne veut jamais se taire,
Disant, d’ailleurs d’un ton charmant,
Des choses absurdes vraiment.

N’ayant presque rien de la terre,
Douce au tact comme une panthère.
Il est dur d’être son amant ;
Mais, qui ne s’en dit pas fou, ment.

Pour dire tout ce qu’on en pense
De bien et de mal, la science
Essaie et n’a pas réussi.

Et pourquoi faire ? Elle se moque
De ce qu’on dit. Drôle d’époque
Où les anges sont faits ainsi.

Está su bello cuerpo de mal humor,

No desea cesar su eterno rumor

Y, de hecho, repite con dulzura

Frases absurdas de sinrazón pura.

Bello animal de etéreo resplandor,

Su tacto de pantera causa temor.

Amarla es tarea en verdad dura

Y voy por el mundo en plena locura.

Ni tan siquiera la ciencia ha logrado

Distinguir entre virtud y pecado.

¡Oh, fútiles y vanos pensamientos!

A mí me da igual el decir ajeno,

Total, en esta época el veneno

Torna a los ángeles en esperpentos.

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Arqueología de un retrato

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Hace muy poco, se publicó la noticia del descubrimiento de un nuevo retrato de Emily Dickinson. Se han hecho los estudios oportunos sobre fisonomía y aparentemente muchas cosas cuadran: podría ser Emily Dickinson, circa 1859. El artículo sobre este acontecimiento de The Guardian  es fascinante. Hace mención al informe de una especialista en la materia y cita literalmente fragmentos de dicho informe:

“Comparing the 1859 picture with the 1847 photograph known to be of Dickinson, Professor Susan Pepin of Dartmouth Hitchcock Medical Centre measured eyelid and facial features of both women. “The two women have the same eye opening size with the right eye opening being slightly larger than the left. The left lower lid in both women sits lower than the right lower lid,” she wrote in a report. “Other similar facial features are evident between the women in the daguerreotypes. The right earlobe is higher on both women. The inferonasal corneal light reflex suggests corneal curvature similarity, allowing us to speculate about similar astigmatism in the two women. Both women have a central hair cowlick. Finally, both women have a more prominent left nasolabial fold.”
Pepin concluded that “after a thorough examination of both of these women’s facial features as viewed from the 1847 and 1859 daguerreotypes, I believe strongly that these are the same people”.

Dado que sólo disponemos de otra foto comparable y que es de, al menos, 11 años antes, emitir un juicio concluyente es imposible.
Lo que me causa desasosiego es pensar que esa foto haya sido encontrada. ¿Dónde estaba antes? ¿En qué clase de lugar recóndito se escondía? ¿Cómo la encontraron? ¿Sabía alguien que existía y no lo dijo hasta entonces?
El hecho de que se encuentre algo mucho tiempo después siempre me provoca un cierto estupor. Los objetos, edificios, personas, escondidos como tesoros en medio de la vida que pasa. Incontrolable.

La foto de Dickinson recién encontrada…

Los otros retratos de Dickinson…

 

 

Soneto XLIII

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Aquí una traducción propia del soneto XLIII de Elizabeth Barrett-Browning de los Sonetos del Portugués

(Según cuenta Ester de Andréis en el Prólogo a la edición de los Sonetos -Trieste, 1985- Robert Browning llamaba a Elizabeth Barrett “mi pequeña portuguesa”, debido a su predilección por el poema de Barrett “Catalina a Camoens” )

 

Soneto XLIII – Cómo te amo, déjame contar las formas

¿Cómo te amo? Déjame contar las formas.
Te amo desde las profundidades,  las alturas y en toda la extensión
Que mi alma puede alcanzar, cuando nadie la observa,
Hasta los confines del ser y de la gracia ideal.
Te amo desde la más cotidiana
Y silenciosa necesidad, a la luz del sol y de la lumbre.
Te amo en libertad, como el ser humano pugna por la justicia
Te amo con pureza, como cuando se rehúsa el elogio.
Te amo con la misma pasión que antes ponía
A mis viejos pesares y a mi fe infantil
Te amo con un amor que ya daba por perdido
Junto con mis santos extraviados, ¡Te amo con el aliento
Las risas, el llanto, mi vida toda! Y si Dios lo quiere
Te amaré mejor todavía tras la muerte.

Dos poemas traducidos de Richard Brautigan

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Tomados de su página Web.

La casa

(en Poemas Sueltos)

Hay días en que nuestro gato

se convierte en las puertas y ventanas

de casa.

Para entrar en la habitación

debo abrir un gato de madera

que tiene un ratón de hierro

en sus zarpas.

Y para mirar por la ventana

al cielo, debo escrutar

el estómago de un gato haciendo la digestión.

– ¿Es eso un pájaro?

Vaya, eres tan hermosa que está empezando a llover

¡Oh Marcia!

Deseo que tu gran belleza rubia

se enseñe en las escuelas

para que los niños aprendan que Dios

vive como la música en la piel

y suena como un órgano de rayos de sol.

Me gustaría que las notas del instituto

se parecieran a esto:

Juegos con objetos de vidrio pulido: Notable

Magia de la computación: Notable

Escritura de cartas a los seres queridos: Notable

Conocimiento de los peces: Notable

Gran belleza rubia de Marcia: ¡Sobresaliente!